Construcción final del reloj


Bueno, finalmente tenemos el resultado de nuestros cálculos sobre la hoja de papel y queremos ya fabricar nuestro particular reloj de sol. Esta parte final implica un poquito de habilidad y arte para que el resultado final sea aceptable. Es muy conveniente seleccionar muy bien el material que vamos a emplear. Deben sopesarse los criterios de economía, durabilidad (sobre todo en ambientes exteriores más agresivos), facilidad de trabajo, peso, necesidad de personal especializado o taller...Hay que tener en cuenta el coste total de la operación: compra del material, transporte, corte, pintura, colocación, barnices...

Tras una detenida elección del material base de nuestro reloj, hemos de pensar también en la colocación del gnomon. Esta parte es sumamente importante, y puede dar al traste todos nuestros esfuerzos por conseguir un reloj de sol preciso. Debemos asegurarnos que la fijación y alineación del gnomon son en todo momento las correctas, pudiendo incorporar elementos de comprobación y corrección ante los casos de desvío desde la posición correcta. Desde luego las mejores soluciones las proporcionan las soldaduras con piezas de acero, pero hay otras muchas soluciones que también son válidas. Se recomienda la búsqueda de información más detallada sobre este particular, que excede el ámbito de aplicación del programa.